Etiquetado sin agobios

El gluten no está solo en el pan: dónde puede aparecer

Dónde conviene prestar más atención

Qué cereales y nombres debes reconocer

El gluten está presente en trigo, cebada, centeno y sus variedades o derivados. Entre los nombres relacionados con el trigo pueden aparecer espelta, kamut o trigo khorasan. La malta suele proceder de cebada, salvo que se indique otro origen.

La avena no contiene el mismo tipo de gluten, pero puede contaminarse durante el cultivo y procesado. Para una dieta sin gluten debe utilizarse avena específicamente identificada como apta y seguir la recomendación profesional individual.

Cómo leer una etiqueta en España

  1. Busca la lista de ingredientes.
  2. Localiza los cereales con gluten, que deben aparecer destacados tipográficamente cuando son ingredientes.
  3. Comprueba la mención “sin gluten” en los productos que puedan plantear dudas. Esta mención está regulada y exige menos de 20 mg/kg.
  4. Presta atención a advertencias como “puede contener”, que informan de una posible presencia no intencionada basada en una evaluación del riesgo.
  5. Si la información no permite saber si es seguro, consulta al fabricante o a una asociación especializada antes de consumirlo.

Para ampliar este apartado, utiliza nuestro método práctico para leer etiquetas sin gluten paso a paso.

Ingredientes frente a contacto cruzado

Un producto puede no llevar gluten como ingrediente y, aun así, existir riesgo durante la fabricación o preparación. Por eso no basta con leer solo si aparece la palabra “gluten”: también importan la mención “sin gluten”, las advertencias precautorias y la manipulación posterior.

Medicamentos y productos de farmacia

Los medicamentos, complementos alimenticios y otros productos de farmacia también deben comprobarse. Consulta el prospecto y pregunta al profesional que prescribe o dispensa el tratamiento. No interrumpas una medicación por tu cuenta ante una duda sobre su composición.

Tres errores frecuentes

Fuentes para ampliar

Información divulgativa

La composición de los productos cambia. Comprueba siempre el envase que tienes delante y consulta con profesionales sanitarios o asociaciones especializadas cuando exista una duda.